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MEMORIA

CUERPO INGENIEROS DE MONTES DEL ESTADO


La Ciencia Forestal tiene su origen en los estados alemanes. En España, se inicia durante los años de la Ilustración, principalmente a raíz de la publicación por Jovellanos del "Informe sobre la Ley Agraria" y de manera práctica, con la intervención de profesionales de la silvicultura y la jardinería, como el francés Duhamel de Monceau, que influirían decisivamente en una nueva manera de entender la explotación de los montes, en la que los criterios científicos y económicos acabarían constituyendo la columna medular de esta actividad. Las transformaciones jurídicas derivadas de la revolución burguesa, durante el primer tercio del siglo XIX, propiciaron un renovado interés por los asuntos forestales; la búsqueda de nuevos modelos económicos con el objeto de optimizar los recursos productivos en materia agraria acabarían provocando en nuestro país un proceso desamortizador, en el que los profesionales y las ciencias agronómicas y forestales fueron de gran utilidad en una nueva redistribución de la tierra. Desde el punto de vista jurídico, la Ciencia Forestal comienza en España en 1833, con la publicación de las Ordenanzas Generales de Montes. Es el punto de partida para la creación del Cuerpo y de la Escuela de Ingenieros de Montes.



El reconocimiento de un Cuerpo de Ingenieros de carácter facultativo se produce quince años más tarde: "Su majestad, conocedora de los útiles servicios que los futuros ingenieros han de prestar en su día en el aprovechamiento, conservación y mejora de los montes, objeto exclusivo de la creación de la Escuela y deseando premiar, por otra parte, la aplicación y el esfuerzo de los alumnos que cursan esta carrera, se ha desvivido por declarar su designio de organizar un Cuerpo facultativo para el servicio de los montes públicos, análogo a los ya existentes de Minas y Caminos". El Cuerpo de Ingenieros de Montes sería definitivamente creado en 1853 por Real Orden de 18 de octubre, por lo que en el pasado año 2013 se conmemoraron los 160 años de existencia. La primera actividad a que tuvieron que dedicarse los Ingenieros de Montes desde el momento de la creación del Cuerpo fue la defensa de la propiedad forestal pública frente a las tendencias desarmortizadoras que dominaban el ambiente político de aquellos momentos, que culminó con la creación del Catálogo de Montes de Utilidad Pública. La figura del citado Catálogo ha protegido los montes públicos españoles durante siglo y medio, dadas las especiales características demaniales, así como las derivadas de los deslindes, y otras características tendentes a la consolidación de la propiedad pública.



La Escuela de Ingenieros de Montes fue fundada en 1846 gracias al impulso de D. Bernardo de la Torre Rojas que fue su primer director. Se utilizó como modelo las experiencias obtenidas por Agustín Pascual, introductor de la ciencia forestal en nuestro país, en la Escuela de Montes de Thrarandt (Alemania), conocida como el “vivero de le enseñanza forestal europea”. La primera sede de la Escuela Especial de Ingenieros de Montes fue el castillo de Villaviciosa de Odón (Madrid). El establecimiento de este centro se enmarca dentro de una tendencia, especialmente visible tras la muerte de Fernando VII de creación de nuevas instituciones de carácter técnico -como las Escuelas de Caminos, Agricultura, Industriales y Montes-, orientadas al desarrollo industrial y económico del país, mediante la dotación de personal de elevada cualificación y que, a la postre, serían decisivas para el futuro desarrollo de la Ciencia española decimonónica. Los objetivos de la Escuela, según los propios documentos de la época, eran tres: una formación eminentemente práctica, una "enseñanza no por vanas teorías, sino por prácticas de conducta fundadas en el ejemplo" y la inspiración a los alumnos del "espíritu de Cuerpo"; el lema que presidía el escudo de la Escuela no deja lugar a dudas: "Saber es hacer". La enseñanza, fundamentada en las Matemáticas y las Ciencias Naturales y Físico-Químicas, quedó establecida en cuatro años; en el primero se estudiaba matemáticas aplicadas a la ciencia forestal y dibujo; durante el segundo, topografía y ordenación; en el tercero, ciencias naturales; y durante el último, las asignaturas propiamente forestales.


En la actualidad, el Cuerpo de Ingenieros de Montes del Estado es un cuerpo superior de la Administración General del Estado, adscrito al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, desarrollando sus miembros funciones relacionadas con los espacios protegidos, política forestal y relaciones internacionales, repoblaciones, restauración hidrológico-forestal, lucha contra la erosión y desertificación, inventario y estadísticas forestales, ordenación y aprovechamientos, defensa contra incendios, caza y pesca, uso recreativo del monte, sanidad forestal, material forestal de reproducción y educación ambiental, entre otras.



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